Nunca más cuenten con nuestro silencio
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
Entonces, llega el día en que el latido lleno de coraje del corazón colectivo que decidió romper el silencio nos alienta a las que, por evitar la exposición, por miedo, por pena, no nos habíamos atrevido. Después de días de reflexión para encontrar ánimo y palabras, hablar.
Durante un viaje de reportería, previo a unas elecciones locales, fui acosada por el entonces alcalde de una ciudad. El hombre había sido hasta el momento una buena fuente política, de esas que reconocen y cuentan las movidas sin tanta hipocresía. Habíamos acordado encontrarnos para que yo pudiera conversar con el político al que eligió como heredero para reemplazarlo: un alto funcionario de su gobierno que renunció para lanzarse como candidato.
Estaba contenta. El encuentro fuera de micrófonos me iba a confirmar una dinámica muy típica del poder, y a permitir llamar en mis historias “alfil” a ese aspirante y “padrino de” a ese alcalde, sin ninguna duda ni especulación. Me preguntaron en........
