No es un asunto baladí
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Ignorando la trascendencia que el proceso de secularización tiene en la modernización y democratización de una sociedad, algunos lectores tildaron de necia la discusión sobre si un crucifijo debería o no presidir el tribunal más importante de una nación que desde 1991 se define como laica, pluralista y diversa.
¿Qué justificación tiene que un cristo donado por un magistrado católico haya permanecido colgado veinticinco años en la Sala Plena de la Corte Constitucional? Según la sentencia de unificación proferida por esta corporación en noviembre del año pasado, ninguna.
Hoy vemos el caso de personas trans a las que se pretende crucificar por haber realizado una manifestación iconoclasta la tarde del viernes santo. De llegar su caso a un tribunal presidido por la cruz, máximo símbolo religioso de quienes las acusan, ¿qué esperanzas de ser juzgadas con imparcialidad tendrían? Más o menos las mismas de un judío en un tribunal presidido por una esvástica nazi o de un palestino en un tribunal presidido por la estrella de David.
En la Colombia que........
