Algo malo habría de pasarme en París
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Han sido días de calores infames en París. Caminar a media tarde bajo cuarenta grados centígrados era un suplicio. El mundo se incendiaba y no sería yo quien apagase las llamas. Buscaba las sombras como un adicto buscaría el narcótico. Entraba en las tiendas de mi calle favorita no para comprar, sino para respirar aire acondicionado. Luego el vendedor me daba pena y le compraba algo que no necesitaba.
Compré por ejemplo unas zapatillas de color negro porque cierto periódico decía que eran las más confortables para personas con pies anchos. Mis pies, bien mirados, no son extremidades humanas. Son antiguos tubérculos de origen andino. Son protuberancias, abultamientos, hinchazones. Se inflaman con los viajes, las fatigas y las canículas. No caben en unas zapatillas normales. Mi talla en América es quince. Viejos, gastados, mis zapatos son de marca desastrosa. No los cambiaría por un calzado vistoso, de lujo, a la moda. Llevo años usando unos zapatos marrones y otros azules que me costaron poco dinero. Los necesito tanto que hasta duermo con ellos. Yo duermo con los zapatos puestos, los mismos que he usado durante el día. Ni siquiera cuando voy al estudio de televisión uso calzado de alta gama. Tengo zapatos que cuestan mucho dinero. No los uso nunca. Me veo ridículo con ellos. Parezco un arlequín, un dandi. Soy un ricachón que se viste como pobre, un pobre con plata.
Al salir de la tienda, yo sabía que no habría de usar las zapatillas que acababa de comprar. Dos señoras colombianas me reconocieron, me saludaron con cariño, me pidieron fotos. Era altamente improbable que alguien me reconociera en París. Les pregunté por el terremoto. Se conmovieron. Una de ellas me dijo que tenía parientes en Cali, que por suerte estaban bien. Las tomé de la mano y les pedí que rezáramos los tres. Dije una sentida oración rogando a la Divina Providencia que aliviase el dolor de los sufrientes en Colombia. Derramé unas lágrimas. Tal vez lloré porque había dormido poco, o porque soy un actor natural, o porque presentía........
