La proletarización de los jóvenes
Por primera vez desde mediados del siglo XX, las cohortes de la Generación Milenial y de la Generación Z en España se enfrentan al riesgo, por no decir a la certeza estadística, de vivir peor que sus progenitores. Esto no es consecuencia de ninguna fatalidad inexorable, sino de la consolidación de un modelo estatista-colectivista, que mediante la hiper regulación del suelo, la rigidez laboral y una fiscalidad extractiva, ha bloqueado los mecanismos naturales de acumulación de riqueza de una economía de mercado, transformando a los jóvenes en una clase amenazada de proletarización o de un nivel de vida precario y, además, condenada a financiar a un volumen creciente de población envejecida más rica que ellos.
La raíz de esa involución intergeneracional reside en la incapacidad de las nuevas cohortes para acumular activos, siendo la vivienda el factor más crítico. La pérdida de peso específico de los jóvenes en la riqueza nacional es brutal. En las décadas de los 80 y 90 y a comienzos de este milenio, la riqueza neta de los menores de 35 años representaba cerca del 10-12% del PIB; en 2026, esa cifra se ha desplomado y se sitúa por debajo del 3% del PIB. Esta tragedia no es algo sorprendente; es el resultado de una pésima política económica.
Mientras que en el espacio........
