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Shakira, Zapatero y el debate público en España

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23.05.2026

Como decíamos ayer, es decir, la semana pasada, era más que probable que, tras el cierre de las urnas andaluzas, se retomase, al menos parcialmente, la tríada de la condonación de la deuda, la nueva financiación autonómica y, sobre todo, que la Generalitat de Cataluña recaudase todos los impuestos, empezando por el IRPF. Esta tercera pata era lo que había impedido el acuerdo presupuestario PSC-ERC.

Pues bien, el pasado lunes PSC y ERC alcanzaron un acuerdo presupuestario que destinaría 575 millones de euros más a la Agencia Tributaria de Cataluña, lo que viene a ser un tercio del presupuesto anual de la Agencia Estatal. En la hipótesis más favorable, simplemente se despilfarraría el dinero por pura duplicidad de gastos. Si no, estaremos asistiendo al primer paso del fraccionamiento de la Agencia Tributaria.

Una de las cuestiones que peor puede gestionar una Agencia fragmentada es la persecución del fraude fiscal internacional. Esto empezó siendo una cuestión de multinacionales, pero ahora tenemos el fenómeno de los "nómadas digitales" y, como siempre, algunos pretenden tributar en el país de nunca jamás, es decir, no pagar impuestos en ninguna parte. Precisamente, fue la sentencia que declaraba que la cantante colombiana Shakira no era residente fiscal en España en 2011 la que centró la atención de los medios.

La cantante colombiana emitió un comunicado en el que aprovechaba la sentencia para señalar que "nunca existió fraude y la propia Administración jamás pudo demostrar lo contrario, sencillamente porque no era cierto", además de denunciar el "abuso" y el "aplastamiento" de los "ciudadanos corrientes" por parte de Hacienda. El comunicado es humanamente comprensible, pero no se ajusta a la realidad y, lo que es peor, precisamente por eso, distorsiona el debate público.

Lo primero de todo es que es perfectamente compatible no ser residente fiscal en el año de traslado a España, 2011, y luego, cuando se tiene pareja,........

© El Economista