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¿Las consecuencias del fin del bloqueo? Esta vez no hay dividendos de la paz

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18.04.2026

El bloqueo naval impuesto por el presidente Trump a Irán corría el riesgo de desestabilizar aún más una economía global ya castigada por semanas de guerra, convirtiendo un conflicto regional en una crisis financiera mundial que podría resultar más devastadora que los propios combates. Así lo ratifica el Informe sobre Perspectivas Globales presentado en la asamblea de otoño del Fondo Monetario Internacional (FMI).

La institución multilateral advertía que el planeta entero se sumergirá en la recesión si el conflicto se enquista, algo que parece descartable después de que el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declarara abierto el estrecho de Ormuz.

Los mercados celebraron por anticipado el posible acuerdo de paz, con un desplome del petróleo del 10% y una subida de las acciones cercanas al 2%. Aun así, el petróleo se mantiene más de 20 dólares por encima de su cotización cuando comenzó el conflicto. El crudo Brent se fue este viernes a 89 dólares, mientras que en febrero cotizaba alrededor de los 70.

Aunque la guerra terminara mañana, la economía tardará hasta un par de años en recuperarse completamente, según diversos bancos de inversión, entre ellos UBS. Las repercusiones alcanzan a muchos sectores más allá de la energía o la alimentación, que tardarán mucho tiempo en bajar. Los precios del aluminio están en el nivel más alto en cuatro años, después de que resultaran dañados tres complejos fabriles en el Golfo, que producen casi una décima parte del suministro mundial de este metal.

Japón padece la falta de nafta, un producto petroquímico derivado del petróleo. En los hospitales escasean ya los productos hechos con plásticos médicos, como guantes quirúrgicos o jeringas para diálisis. La interrupción de suministro de otra materia prima esencial, el helio, afecta a la industria de semiconductores de Corea del Sur y Malasia. El conflicto puso en cuarentena la agresiva apuesta de los países del Golfo por la tecnología y la inteligencia artificial, incluido los centros de datos, que resultaron dañados.

La reputación del Golfo como centro mundial........

© El Economista