Saldos. ¿La soberanía son Rocha y los demás?
Luego de casi mes y medio de una guerra sin cuartel entre las dos fuerzas mandonas en Chihuahua, la 4T y el PAN, ya se pueden perfilar los saldos.
No pueden estar muy satisfechos los morenistas, en el choque de ‘narrativas’ es más evidente que la desplegada por el panismo permeó más.
Le sacó ventaja a la de Morena y su presidenta, consistente en señalar a la mandataria chihuahuense como ‘traidora a la patria’, frente a la desplegada por su contraparte que logró —y no solo con el gran público local— que se identificara a los gobiernos de la 4T con el narcotráfico.
La ofensiva presidencial, en apariencia, era la defensa de la soberanía. Tenía como fondo el aprovechamiento electoral.
En muchos momentos, en las redes sociales, el morenaje calificó a los panistas de aliados del presidente Trump.
Los de enfrente intentaron, y lograron avances importantes, por tratar de ubicar, en la narrativa popular, que quieres ahora gobiernan son, no solo aliados, sino integrantes del crimenorganizado.
Los indudables errores en la comunicación del Gobierno de Chihuahua, en el manejo del descubrimiento del narco laboratorio en la sierra, permitieron que inicialmente el tema fuera tratado, sí con severidad por parte de la Presidenta.
Logró que permeara la idea de que Maru Campos y el fiscal César Jáuregui estaban al tanto del operativo y la participación de agentes norteamericanos en él.
Todo cambió radicalmente a partir de la solicitud de orden de detención provisional, con fines de extradición, de Rocha y sus socios. La confrontación política llegó a niveles no conocidos hasta ahora, entre el PAN y Morena.
Hoy todo forma parte del pasado.
Siguen en el aire las explicaciones del por qué la 4T declinó sus banderas que tan a la ofensiva había desplegado, hasta con la participación de sus nuevos principales dirigentes nacionales, Ariadna Montiel y Andrés Manuel López Beltrán y su estrepitoso fracaso en la convocatoria a la marcha.
Días después, la ofensiva contra Maru logró lo que no se había alcanzado al interior del panismo prácticamente desde el año 2006, que los expresidentes Fox y Calderón participaran juntos en un acto público.
La ofensiva presidencial los había unido.
En la marcha de Morena en Chihuahua, ocurrió una cosa semejante en ese partido.
Salieron unidos en esa movilización y le dieron a la confrontación interna por la candidatura al Gobierno del Estado una pausa.
Queda pendiente como un saldo gigantesco, la explicación del cambio tan radical de la........
