Javier Corral, impunidad y doble nacionalidad
La polémica sobre la prohibición de la doble nacionalidad -o la obligación de una nacionalidad única-, como candado jurídico para garantizar la lealtad a México de quienes aspiren a altos puestos de elección popular, abrió un debate sobre la incondicionalidad a la soberanía nacional, el abuso del derecho para la evasión de la justicia y el fantasma del injerencismo extranjero.
En Chihuahua, es conocido el caso del ex gobernador panista y actual senador morenista Javier Corral Jurado, a quien el periodista Juan Ignacio Zavala bautizara como “La Reina de las Pluris” porque ha saltado de pluri en pluri levantado las dos banderas de sus nacionalidades sin ningún pudor.
Javier Corral ha acumulado 25 años moviendo el abanico, veinte años como legislador, más los 5 años de gobernador, tiempo que se ha saltado el requisito de la nacionalidad retorciendo la ley para enquistarse entre las elites gobernantes que invariablemente lo rescatan al principio y después lo terminan odiando.
Esta iniciativa de reforma que busca frenar a quienes tienen doble nacionalidad tiene un contexto más allá de nuestras fronteras. Estamos en un proceso de desglobalización del mundo, algo muy parecido a un hielo que se derrite.
Así, mientras el calor de las crisis económicas provoca el descongelamiento del orden global, las viejas alianzas comerciales se van diluyendo y, en consecuencia, se privilegia lo nacional sobre lo extranjero, lo que provoca que renazcan nacionalismos fatigados que parecían haberse quedado en el cementerio de las ideas del pasado y que, por otro lado, provoca que las nuevas alianzas entre las naciones tengan como punto de unión la seguridad nacional y no el capital.
El nuevo silogismo de Estados Unidos para América Latina es: “eres mi amigo si cuidas mi seguridad; y, cuidas mi seguridad si haces lo que yo te diga”. Fuera de eso todo es hipocresía.
El presidente Donald Trump es el gran titiritero en esta historia ya que, con su política hipernacionalista, antepone la economía nacional frente a las economías de otros países, ergo la guerra de aranceles.
En la misma lógica, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, dijo hace unos días en su conferencia mañanera que “no se puede jurar a dos banderas”, en relación con la reforma constitucional a los artículos 82, 116 y 122 para prohibir la doble nacionalidad para quienes aspiran a una gubernatura, la jefatura de gobierno de la CDMX o la mismísima Silla del Águila, la........
