Una revolucionaria en la frontera
Era tan solo un periodista novato viajando en tren con rumbo a El Paso, Texas. Me esperaba un largo viaje hasta la Ciudad de México, apenas llegaba a la mitad de mi recorrido o al menos eso pensaba aquel 12 de marzo de 1910. Había estado por algunos meses en ciudades americanas trabajando para pequeños periódicos. Mi intención era ahorrar y aprender algo del negocio y tal vez de inglés. Sin embargo, después de unos ocho meses ya era tiempo de tocar nuevamente el suelo de mi patria y tal vez con los dólares ganados poner mi propia imprenta, aunque serían fáciles con la censura del gobierno. De eso me preocuparía después, por lo pronto estaba cómodamente descansando cuando escuché tras la ventana un bullicio. Estábamos en la estación.
Me dispuse a tomar mi valija donde cargaba unos tres cambios de ropa y libretas repletas de notas. Al llegar a la salida del vagón caí en cuenta que el ruido provenía de una marea de voces. Aquella escena me pareció impresionante pues........
