Cuentos para volar por la historia: Primer día de clases
Los muchachos apenas alcanzaron el dintel de la puerta antes de la primera campanada de entrada. En el salón, con un olor a pintura fresca, se dispusieron a tomar los pupitres nuevos hechos casi a su medida. La emoción era incontenible y las risas juguetonas parecían provenir de los muros de adobe, como si aquella aula tuviera vida propia. De pronto, tres hombres entraron provocando el silencio con su sola presencia. Los mozos prestaron una atención impresionante, como si de una herencia se tratara. La palabra fue tomada por el caballero de en medio con bigote muy bien peinado y traje impecable. Su expresión de una serenidad amigable les dio la bienvenida a su nueva escuela.
Durante esa primera jornada matutina pudieron verificarse las clases de Español, Aritmética e Instrucción Cívica. Uno a uno fueron pasando los profesores que plasmaron en tiza el rumbo que tomaría el curso durante todo ese año. Entre clases los novicios aprovechaban para........
