La lluvia que trae angustia colectiva
Ante las recientes lluvias en la ciudad se emitió una alerta amarilla por parte de Protección Civil, estimaron que serían no solo intensos episodios pluviales, sino constantes, acumulando de 40 y 60 milímetros de agua en toda la ciudad.
Recuerdo a mi madre hablarme de una tromba que había afectado la capital de Chihuahua, yo era pequeña y no entendía bien lo que era eso, pero veía su rostro de angustia cuando llovía intensamente.
El agua en la región no suele avisar; cuando llega, lo hace para reclamar lo que siempre fue suyo. La historia urbana de nuestras ciudades principales, no solo se escribe en el asfalto o en las líneas divisorias de sus mapas, sino en el cauce furioso e impredecible de sus lluvias históricas. Una secuencia de cicatrices climáticas que, cada tanto tiempo, vuelve a poner a prueba los límites de la infraestructura y la vulnerabilidad de su gente.
El primer gran aviso de la era moderna ocurrió el 22 de septiembre de 1990, allá en la capital Chihuahua. Bastaron tan solo un par de horas de tormenta para descargar 135 milímetros de lluvia, suficiente para desencadenar una tragedia de proporciones devastadoras.
Dieciséis años........
