#CHTM Javier Corral
Cada vez que respires, cada vez que choquen en el Paseo de la Victoria, cada vez que se metan en la fila del puente, cada vez que un chihuahuita entre a Ross, cada vez que se tape una alcantarilla, cada vez que digan que ya van a inaugurar la Torre Centinela, cada vez que un auto caiga en un bache, cada vez que se vaya la luz, cada vez que la JMAS abra una calle y no la pavimente, cada vez que Trump ponga aranceles a México, Chingas a tu madre Javier Corral.
El 5 de junio se cumplieron 10 años de la elección estatal en que Miguel Osorio Chong le regaló la gubernatura a Javier Cotral con el único objetivo de descarrilar a César Duarte del escenario nacional.
Como suelen pensar en la cúpula, los estados no son más que votos potenciales y, en esa lógica, Chihuahua no pinta. Por eso, nos tratan como mexicanos de segunda.
Para los que deciden, Chihuahua es solamente un 3% del padrón del INE. Nada más. En el escenario nacional quien domine el Estado de México, la Ciudad de México, Jalisco, Veracruz, Puebla, Guanajuato y Nuevo León, tiene el 42% de la votación, en 6 estados se define la elección; y, en ese escenario electoral, es posible sacrificar a Chihuahua sin problema.
Esas fueron las cuentas de Osorio Chong, quien, siendo Secretario de Gobernación de Peña Nieto, se la jugó con el entonces panista Javier Corral en el 2016. Sí, a ese contuvernio maldito, es al que AMLO bautizó como PRIAN, esa basura de la política que todavía polula por ahí es la que abrió la puerta al fracaso, pero ¿quién orquestó la traición?
El PRI de Enrique Peña Nieto comenzó con altas expectativas, sin embargo, el Caso Ayotzinapa de 2014 y posteriormente el movimiento de los 43, fue el parteaguas que marcó el fracaso de un débil priísmo que buscaba regresar otros 70 años al poder.
El gobierno de Peña Nieto, impulsado por el Grupo........
