Resucitar muertos
Ciudad de México.- "¡Tú estás siempre mirándome las bubis!". Ese reproche le hizo Tetonina a su novio Galateo. "No es cierto" -negó el muchacho. "Sí que lo es -ripostó la bien dotada chica-. A ver: ¿de qué color tengo los ojos?". Arriesgó él: "¿36 B?". Algunos hombres se resignan al matrimonio con tal de tener sexo, y algunas mujeres se resignan al sexo con tal de tener matrimonio. Leovigildo le pidió a la linda Dulcibella que se casara con él. Acotó la muchacha: "Si me caso contigo ¿renunciarás al cigarro?". "Sí". "¿Renunciarás a la bebida?". "Sí". "¿Renunciarás a esas comilonas en restorán de lujo donde gastas tanto dinero?". "Sí". "¿Renunciarás al dominó de los sábados con tus amigos?". "Sí". "¿Renunciarás al trato de las pelanduscas con las que has andado?". "Caramba -ponderó él tras ese exhaustivo interrogatorio-. Ahora que lo pienso, creo que mejor voy a renunciar a ti". Astatrasio Garrajarra, ebrio con su itinerario, le preguntó lleno de ansiedad al médico: "¿Está usted seguro, doctor, de que lo único que tengo es que........
