Por sobre todas las cosas y siempre ¡Viva México!
Ciudad de México.- Afrodisio Pitongo, galán concupiscente, obtuvo de Dulciflor, muchacha ingenua, la dación del íntimo tesoro de su doncellez. Al terminar el trance la joven le dijo a su labioso seductor: "Te he entregado mi virginidad. ¿Qué puedo esperar de ti?". Aventuró el cínico sujeto: "¿Un recibo?". (Desgraciado). Al volver de la reunión de parejas doña Jodoncia le comentó a su marido: "Qué mal educada es Panetela. Bostezaba continuamente mientras yo estaba hablando". Don Martiriano se atrevió a aclarar: "No estaba bostezando. Abría la boca para tratar de decir algo". El empleado de la ventanilla le preguntó a la mujer: "¿Su nombre?". Respondió ella: "Clorentina Patané". El empleado se volvió hacia el hombre: "¿Y el suyo?". Contestó el tipo: "Loretelo Patané". Inquirió el de la ventanilla: "¿Alguna relación?". Replicó la mujer: "No últimamente". En el Bar Ahúnda un borracho lanzaba gritos de borracho. Le dijo al cantinero: "Estoy celebrando el Día de la Independencia". Acotó el barman: "El Día de la Independencia ya pasó". "De mi independencia -precisó el beodo-. Mi mujer se fue de la casa". No me gusta hacer propuestas. Las que hago son pospuestas, o no........
