Fotomatón
Bajé la banqueta giratoria hasta su tope, coloqué la cabeza a la altura de un pequeño espejo, corrí la cortina, metí unas monedas y esperé ... quieto el primer flash. Ese fue mi primer selfie, hace 42 años, aunque entonces aún no se llamaba así.
Nadie compartía esas fotos con los amigos ni las colocaba en un marco sobre la cómoda, pero ningún otro retrato ha estado presente en tantos momentos........
