La profundidad de las cosas
La "trampa" de las capturas de pantalla: guardar información puede hacer que la olvides más fácilmente. / Crédito: Andrey Matveev from Pexels.
Vivimos en una época que favorece la superficie, la velocidad con la que recibimos información, la sucesión constante de imágenes y la necesidad de tener una opinión inmediata sobre casi cualquier asunto nos han acostumbrado a pasar rápidamente de una cosa a otra. Leemos titulares sin profundizar en los textos, conocemos fragmentos sin comprender los contextos y construimos opiniones antes de haber tenido tiempo suficiente para pensar. El problema no es únicamente que dispongamos de mucha información, sino que cada vez parecemos tener menos tiempo para descender hasta aquello que se encuentra debajo de ella.
Casi nada importante puede comprenderse desde la superficie, una persona no se reduce a la primera impresión que produce, una idea no puede ser juzgada únicamente por una frase y un acontecimiento rara vez puede explicarse sin conocer las circunstancias que lo hicieron posible, ahora bien, la superficie resulta cómoda. Nos permite clasificar rápidamente, emitir juicios y continuar avanzando sin detenernos ante la complejidad de las cosas. Profundizar exige tiempo, requiere aceptar que aquello que inicialmente creemos comprender puede ser mucho más complejo de lo que parecía. Exige también una........
