El salario sube, la renta disponible no. Y ahí empieza la frustración
La inflación dispara este septiembre el gasto de la vuelta al cole. / ÁLEX ZEA
Hay pocas cosas más frustrantes para una familia que escuchar que los salarios están subiendo y comprobar, al mismo tiempo, que a final de mes no consigue vivir mejor. Pero hay otra frustración de la que hablamos mucho menos.
La de empresarios y sindicatos que se sientan durante semanas, meses, incluso años, a negociar convenios colectivos, acercan posiciones, asumen costes, moderan pretensiones y alcanzan acuerdos para mejorar los salarios… y después contemplan cómo una parte de ese esfuerzo se disuelve como humo antes de llegar al bolsillo del trabajador.
Los datos resultan especialmente ilustrativos. El salario medio bruto en España pasó de 31.472 euros en 2024 a 32.678 euros en 2025: un incremento del 3,8%.
Parece una buena noticia. Pero la inflación fue del 2,6%. Por tanto, la mejora salarial real quedó reducida aproximadamente al 1,2%. Y todavía falta una pieza. Tal vez la más importante.
Al no deflactarse plenamente el IRPF con la inflación, la carga fiscal asociada a ese salario aumentó alrededor de un 1,5%. Resultado: según estos cálculos, el........
