Las camas del abandono
Las ayudas asignadas a la dependencia en ocasiones llegan tarde a los beneficiarios, cuando ya han fallecido.
Es algo muy parecido al procedimiento de abandonar a un perro en la carretera. Se ata la correa a un poste y se arrincona la humanidad en el apeadero. A los que nos cuidaron los lanzan y se olvidan de ellos. Sin ningún pudor. Les dan la mano y los dejan en la sala de espera. Llega el verano y en Canarias no solo se abandonan perros, también a nuestros padres o abuelos. La temporada alta trae consigo colocar a los mayores dependientes en un hospital como quien deja al perro en la residencia canina de turno. Cuídemelo usted, que yo me voy a Lanzarote y como comprenderá, no tengo tiempo. El hospital, ese lugar pensado para curar, se convierte en depósito de personas........
