El 23-F el silencio pudo ser más largo
Tejero, la última sombra del 23F
El 23 de febrero de 1981 estuvieron a punto de trazarse caminos torcidos donde volvería a mal nacer la actitud recalcitrante del ordeno y mando; ya que lo que nos esperaba, y se barruntaba, por anteriores escaramuzas y conciliábulos ‘tras cortina’ eran consignas marciales, voces entrecortadas, y la endeblez fácil de doblegar, una vez más, las rodillas.
Aquel día, todos, o al menos la mayoría, fuimos invitados a tirarnos al suelo y volver la espalda a la recta condición humana; el ser humano se encontraría de nuevo pisoteado por normas confusas que degradarían la dignidad de cada cual. Nos asaltó la angustia que lo anterior al 23-F había sido una pantomima, que la situación que se vivía fue un engaño, puesto que........
