¿Y si tu madre cumple años en Halloween?
Pablo Rodríguez y Manuel Domínguez, ayer, durante el pleno en el Parlamento de Canarias. / Ramón de la Rocha / EFE
Los diputados socialistas del Parlamento de Canarias -debe ocurrir lo mismo en otras asambleas autonómicas- ya llegan llorados desde casa. Recuerdo los días en los que metieron a Santos Cerdán en la cárcel, por ejemplo: caras pálidas, cuchicheos, incesantes consultas al móvil, reuniones en las cafeterías próximas que se cerraban como tulipanes al atardecer cuando pasaba alguien cerca. Actualmente no es así. Los diputados isleños llegan un poco encogidos, como la gente que acaba de atravesar un chaparrón y no ha tenido tiempo de secarse del todo, y como mucho puede apreciarse cierto ambiente circunspecto en el grupo, salvo, por supuesto, por parte de la presidenta, Nira Fierro, que sigue divirtiéndose mucho con un Gobierno al que caricaturiza continuamente, pero al que no le hace ni un rasguño, ni en el Tik Tok que ama, ni en la vida real que rehúye. Por supuesto que la crisis sistémica en la que se encuentran el Ejecutivo de Pedro Sánchez y la dirección federal el PSOE no significa que debe abandonar su función crítica como oposición parlamentaria, pero un poco menos de jactancia o jolgorio en las intervenciones. Especialmente porque el Gobierno presidido por Ángel Víctor Torres fue la administración autonómica más sensible a la seducción empresarial de Víctor de Alma y sus amigos con Koldo García en funciones de mediador bajo las instrucciones madrileñas de José Luis Ábalos. Sería de agradecer igualmente, por parte del Partido Popular, que no se aproveche cualquier pregunta para citar a José Luis Rodríguez Zapatero y su colección de joyas y sonrisas de Julia Roberts o viceversa. Porque también atañe a lo razonable que el PP recuerde la realidad convulsa del PSOE y sus efectos en el sistema político, pero sin olvidar que estamos -siempre resignada o pacientemente, salvo cuando ocupas un escaño- en el........
