Cara a cara
Las elecciones subnacionales en marzo de 2026, se perfilan como un laboratorio político de alta complejidad. Con una insospechada avalancha de partidos, alianzas y candidatos registrados, el mapa electoral deja de ser una simple competencia territorial para convertirse en un juego de equilibrios precarios, supervivencias a duras penas y retornos estratégicos. La fragmentación no solo expresa pluralidad; también revela debilidad estructural de los partidos, incapaces de sostener proyectos duraderos sin recurrir a........
