Santa Cruz y la universidad que debemos construir
El profesor de Pensilvania, Jesús Fernández-Villaverde, ofreció recientemente una explicación útil para entender por qué la calidad de la educación universitaria se erosiona. Su idea es que editoriales, docentes, estudiantes y universidades tienen incentivos para preferir materiales más fáciles y menor exigencia. El resultado es un equilibrio de comodidad que empobrece el aprendizaje.
Por eso, quiero compartir algunas reflexiones sobre la universidad y un anhelo con el cual me identifico: el objetivo de que Santa Cruz sea de veras una ciudad universitaria. La aspiración es legítima y el fin del ciclo electoral debería ser una oportunidad para que el gobernador y los alcaldes se concentren en concretarla.
Conviene empezar por una precisión incómoda: una ciudad universitaria no se construye con campus, ni con matrícula creciente. Se construye con calidad, investigación, exigencia académica y vida intelectual. Y la evidencia revisada en estos meses muestra que Bolivia aún tiene deudas serias en casi todos esos frentes.
Ojo que el problema no empieza en la universidad.........
