El regreso de la DEA deja de ser tabú
La muerte de ciudadanos vinculados a redes criminales, las denuncias de financiamiento oscuro en movilizaciones y la expansión del narcotráfico han colocado a Bolivia frente a una realidad incómoda: el discurso de soberanía que expulsó a la DEA en 2008, que hoy parece chocar con un Estado que admite haber perdido capacidad de control. Entonces, aquello que durante años fue una bandera política, ahora comienza a convertirse en una necesidad pragmática.
Cayó a mis manos el informe de la Fundación Milenio, elaborado por Henry Oporto y Ricardo Calla; sostiene que entre 2006 y 2025, Bolivia dejó de ser únicamente un país de tránsito para convertirse en productor y exportador de cocaína. Este documento advierte que, tras la salida de la DEA, se generaron vacíos de inteligencia que fueron aprovechados por redes criminales y clanes familiares........
