La nueva generación cruceña
Durante mucho tiempo, buena parte de la política cruceña estuvo marcada por una lógica de resistencia. Resistencia al centralismo. Resistencia a la concentración del poder. Resistencia al autoritarismo y la antidemocracia. Resistencia frente a un modelo político que durante décadas actuó bajo una premisa implícita: Santa Cruz podía crecer, producir y modernizar la economía, pero la conducción histórica del país seguía reservada para otros espacios de poder.
Aquella etapa tuvo muchas victorias. Muchas de las transformaciones políticas importantes del país- regalías, elección de alcaldes, elección de prefectos, modelo autonómico y otras- fueron conseguidas precisamente por una generación que entendió que resistir también era una forma de construir futuro.
Pero los ciclos históricos cambian. Y quizás la señal más importante del momento político actual no sea solamente electoral. Tal vez sea generacional. Porque empieza a emerger lentamente una generación distinta. Una generación menos marcada por las limitaciones externas del pasado, menos atrapada en la lógica defensiva del regionalismo tradicional y mucho más dispuesta a pensar en lo nacional. Ahí radica el verdadero cambio.
Durante décadas, muchos cruceños crecieron escuchando -de manera abierta o silenciosa- que existían límites invisibles sobre hasta dónde podía llegar Santa Cruz políticamente.........
