La hospitalidad como ventaja competitiva de Santa Cruz
Durante décadas hemos intentado explicar el éxito cruceño a través de la producción agrícola, la expansión empresarial, la inversión privada, la infraestructura o el dinamismo económico. Todos esos factores son reales y forman parte de la explicación.
Pero quizás estamos observando las consecuencias sin detenernos lo suficiente en la causa. Porque antes de convertirse en el principal motor económico de Bolivia, Santa Cruz desarrolló algo mucho más difícil de construir que una carretera, una industria o un mercado.
Desarrolló una cultura. Una cultura que permitió que cientos de miles de personas provenientes de todos los rincones del país y de varias latitudes del planeta, pudieran llegar, quedarse, trabajar, emprender y construir un futuro.
Mucho antes de que los sociólogos estudiaran los procesos migratorios o los economistas intentaran explicar el fenómeno cruceño, la sabiduría popular ya había identificado uno de sus rasgos fundamentales. El poeta cruceño Rómulo Gómez Vaca lo resumió magistralmente en su poema Desde mi Umbral: “Es ley del cruceño la hospitalidad.” No se trata de una frase costumbrista. Es una definición cultural. Una........
