Cara a cara
Qué gusto me da, una semana después de mi último Cara a Cara, escribir estas líneas, constatando que sí, que Bolivia no necesitó vivir más de 50 días de conflicto, tal como yo lo había anhelado. En los primeros minutos de lo que iba a ser el día 51, la declaración de un estado de excepción le dio un giro al abuso y a la cultura de la violencia disfrazada de reivindicación.
Una vez más me tocó vivirlo en persona, despertar a las........
