Por qué el FMI sólo aprobó US$ 1.900 millones
Mi conclusión desde un punto de vista económico: que la explicación más sólida es que el FMI combinó prudencia financiera con una estrategia de financiamiento escalonado. En otras palabras, habría concluido que: Los US$ 1.900 millones son suficientes como apoyo inicial para estabilizar la balanza de pagos; Si Bolivia cumple las metas del programa, podrá acceder posteriormente a mayores recursos de otros organismos y fortalecer la confianza de inversionistas y mercados.
En consecuencia, la reducción respecto de los US$ 2.800 millones parece responder más a una evaluación técnica del FMI sobre el riesgo y las necesidades del programa que a una única decisión política. Sin embargo, si el Gobierno implementa exitosamente las reformas y el programa avanza conforme a lo previsto, el acceso a financiamiento externo total podría superar ampliamente esos US$ 1.900 millones iniciales.
Los 1.900 millones de dólares aprobados por el FMI para Bolivia representan un alivio importante, pero también un mensaje que el Gobierno y el país deberían interpretar con realismo. Durante meses se habló de un programa cercano a los 2.800 millones; el monto finalmente acordado fue casi un 32% menor. Más allá de las explicaciones técnicas sobre cuotas y balanza de pagos, hay una conclusión ineludible: el FMI está dispuesto a apoyar a Bolivia, pero mantiene reservas sobre la capacidad política e institucional del Estado para ejecutar las reformas necesarias. Esa prudencia refleja también el sentimiento de inversionistas, empresarios y ciudadanos, que aún esperan señales inequívocas de que el país ha decidido abandonar el modelo que condujo al agotamiento de las reservas, la escasez de divisas, el desabastecimiento de combustibles y la pérdida creciente de confianza.
La verdadera crisis boliviana no es únicamente fiscal ni monetaria; es, sobre todo, una crisis de credibilidad. Ningún país recupera el crecimiento por recibir un préstamo; lo hace cuando........
