Cuando la oportunidad histórica anuncia su llegada
El ministro de la presidencia, José Luis Lupo, asevera que rara vez una oportunidad histórica se anuncia de manera anticipada. Pues bien, más allá de que uno pueda estar de acuerdo o no con esa aseveración, la elección del actual gobierno fue uno de esos casos.
Al final del fallido gobierno de Luis Arce y tras 20 años de la elección por primera vez de Evo Morales, el país estaba sediento de un cambio drástico de rumbo –irónicamente, del movimiento que se autodefinía como “el proceso de cambio”.
Existía mucha esperanza de que las cosas mejorarían con la asunción al poder de un gobierno que no sea del MAS. Se esperaba un gran golpe de timón. Desde un nuevo modelo económico y la obtención de considerables recursos financieros, hasta la reforma integral de la justicia, desde terminar con la corrupción, hasta aplicar la justicia por igual a todos, incluido Evo Morales, desde la reconstrucción de la institucionalidad hasta el respeto riguroso a la Constitución Política del Estado.
Lamentable y penosamente, pero tal vez previsiblemente dada la naturaleza del nuevo gobierno, la esperanza que resultaba de escoger otro camino con otro gobierno después del fracaso del MAS ha sido frustrada, al menos hasta ahora.
Como señalaba Jaime Dunn, ex candidato, y probablemente futuro candidato presidencial, el gobierno está sufriendo los embates, no de lo que hizo, sino de lo que no hizo, lo cual puede ser mucho peor.
Casi ninguna de las principales asignaturas pendientes se ha realizado, aunque, para ser justos, varias de estas tomarían todo un periodo presidencial........
