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El desafío de los 200 años de libertad. Nuevo comienzo

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17.02.2025

Cuando me siento a terminar este texto, es 14 de febrero de 2025; se celebran 200 años de la conquistada y declarada independencia de la corona española, tras 15 años de lucha violenta. Una vez más, saludo la fuerza de los patriotas que lucharon por tener patria y ser libres. Eso es lo que me hace decir, Santa Cruz es mi patria y Bolivia es mi país… y aun así, soy de los que creen que es muy difícil ser boliviano si uno es cruceño; es terriblemente difícil, casi tenés que esconderte o tratar de pasar desapercibido y pese a ello, los cruceños destacamos en muchos espacios, por eso aseguro que si asumimos como inexorable la sentencia, estaremos acabados y entregados.

Pero también sostengo que nuestro proyecto; el proyecto cruceño, imaginado, a lo mejor por allá, por el año 1561, cuando don Nufrio de Cháves llegó a estas tierras, va mucho más allá de lo que quiere el Estado para con nosotros. Mientras más analizo y veo la inquina del gobierno-estado, más me convenzo de que vivimos en dos líneas paralelas. Repito: el concepto de Estado Nacional, entre comillas y Santa Cruz, tenemos líneas paralelas, no nos juntamos y lo digo reconociendo que ellos son el Estado Nacional y nosotros somos un sub-estado, por el poder conferido en el contrato social, entiéndase CPE. Nos guste o no, así funciona.

Somos parte constitutiva del Estado Nacional y ellos los centralistas iliberales, manejan el Estado Nacional a su gusto y modo. Y los que de hoy, tienen su ideología que aplican a todo el Estado nacional, sin considerar las condiciones y voluntades de las autonomías, también reconocidas en la CPE. Dadas como están las cosas, lo que tenemos que tratar de hacer es encontrar, en algún momento, así sea de manera tangencial, algún empate virtuoso entre ellos y nosotros; debemos encontrar la manera de entendernos.

Pero ese “nos encontremos”, no es para para “vivir como hermanos”. Para mí eso es discurso; en los hechos, eso no existe. Entonces, encontrémonos, para seguir viviendo, nosotros como nosotros y, que ellos vivan como ellos. Así podremos vivir paralelamente mirándonos desde distintas veredas, pero en paz; sin hacernos ningún problema. Nosotros, sabiendo cómo son ellos y que ellos entiendan que nosotros tenemos nuestro desarrollo, nuestras formas de ser y hacer y, fundamentalmente nuestra autonomía, legal y constitucional.

Por ejemplo, hoy, nosotros, en general, nacidos y llegados, estamos pensando en nuestra Metro Santa Cruz, en mejorar cultivos, implementar tecnología en el campo para agropecuarios chicos y grandes, seguir mejorando genéticamente la ganadería en todos sus rubros y, las aves de corral; en exportar los excedentes de lo que produzcamos; crecer en los parques Industriales, en el Hub de Viru Viru, en el aprovechamiento de los bonos de carbono, la implementación adecuada de los OGM, mientras la mayoría de los que allá donde se encuentren y que no viven en ciudades están pensando en el Ayllu comunitario como manera de reunirse en sociedad, en sus culturas, en sus almas, en sus espíritus (Ajayus) que pueden ser respetables; de hecho lo son, pero no son nuestros y no tenemos nada que ver con esas culturas y, eso les molesta, no porque no las conozcamos, sino porque esa es la parte fundamental de sus políticas de dominación que todos debiéramos asumir y, asumirnos subordinarnos.

¿Hay posibilidades de entendernos? En esa lógica, yo pienso que no, honestamente, pienso que no. Entonces, vamos a la realidad; tiene que haber un empate virtuoso. Porque ellos controlan el Poder Central y nosotros no. Por eso creo, absolutamente, en esto de los caminos paralelos.

Yo no sé exactamente cómo podemos romper esto; es decir cómo podemos superar obstáculos. Pero si no nos planteamos salir de esta situación, si no partimos de la verdad yo creo, que las paralelas comenzarán a tener grietas muy profundas entre ellas. Dejo constancia que no le estoy imponiendo a nadie mi........

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