Cuando el origen se convierte en una ofensa
En Bolivia hemos normalizado expresiones que nunca debieron formar parte de nuestra convivencia: “Colla”, “camba”, “valluno” o “chapaco” son palabras que describen el origen geográfico de una persona. Sin embargo, cuando se utilizan para humillar, excluir o denigrar, dejan de ser una referencia de identidad y se convierten en una herramienta de discriminación.
El problema no es una palabra en sí misma, sino la intención con la que se utiliza y el daño que produce.
La discriminación consiste en dar un trato desigual o menoscabar la dignidad de una persona por razones como su origen, cultura, idioma, identidad o cualquier otra condición protegida por la ley, conforme la Ley N.º 045 contra el Racismo y toda forma de Discriminación, que reconoce precisamente que nadie puede ser excluido o degradado por estas razones.
El regionalismo, por su parte, es un fenómeno más complejo: es sentirse orgulloso de la región donde uno nació. Amar a su tierra, sea esta Santa........
