Cara a cara
El chikunguña volvió a recordarnos que la salud pública no admite pausas. Más de mil casos en Santa Cruz y un bebé en terapia intensiva no son solo cifras epidemiológicas: son la evidencia de un sistema que enfrenta emergencias con recursos limitados y márgenes cada vez más estrechos. Los virus no esperan turnos ni entienden de conflictos laborales.
En paralelo, la maternidad del Hospital de Niños funciona al límite. Hacinamiento, falta........
