IA: eficiencia versus curiosidad
El mayor riesgo de la IA en educación no es que haga más eficiente el aprendizaje, sino que la eficiencia se transforme en el propósito del aprendizaje. Y es que estamos frente a la primera generación que puede preguntarse cuánto de ese aprendizaje puede delegar. Esto cambia las reglas del juego.
La universidad siempre ha exigido cierta fricción. Leer algo que no entendemos, enfrentarnos a un problema sin conocer la respuesta, formular una hipótesis, equivocarnos, discutir con otros. Buena parte del aprendizaje ocurre ahí. La IA puede disminuir extraordinariamente esa fricción. Bien utilizada, es una oportunidad formidable. Mal integrada, puede convertir el proceso universitario en una búsqueda de eficiencia: obtener la certificación minimizando el costo cognitivo. Y esto debería preocuparnos más que descubrir........
