¿Neo-cancelación?
Con independencia del desenlace del proyecto de sala cuna, la discusión ha dejado al descubierto un fenómeno preocupante. Es natural, que exista discrepancia sobre cómo promover la equidad sexual porque el debate remite a convicciones de fondo. Para algunos, el objetivo es aumentar la participación laboral femenina; para otros, desfamiliarizar el cuidado y entregar al Estado un rol sustituto. Otros creemos que la corresponsabilidad sexual, antes que la participación, es el objetivo. Hay quienes sostienen que estos asuntos deben discutirse coordinadamente con educación inicial, natalidad, o crecimiento; otros, que son cuestiones separadas. Lo inquietante no es la discrepancia. Tampoco sorprende (aunque canse), la instrumentalización política del “tema mujer”.
La novedad que preocupa hoy es la reacción frente al disenso de ciertas organizaciones que afirman que las objeciones al proyecto son fruto de ignorancia o falta de compromiso con la causa femenina. Se dice que los cuestionamientos llegan a abrir flancos innecesarios, poniendo en riesgo una........
