¿Por qué Groenlandia? Una obsesión cubierta en hielo
El renovado interés de Estados Unidos y de Trump más específicamente, por adquirir Groenlandia no es una excentricidad presidencial ni una anécdota mediática. Es la manifestación visible de una tendencia estructural: el Ártico se ha transformado en uno de los nuevos ejes de competencia geopolítica global. A medida que el hielo retrocede, emergen rutas marítimas, recursos estratégicos y posiciones militares cuya relevancia crece más rápido que los consensos diplomáticos.
Y no es la primera vez que estamos en este escenario. Estados Unidos ha considerado la compra de Groenlandia en al menos dos momentos clave de su historia. En 1867, cuando adquirió Alaska, y en 1946, cuando ofreció formalmente 100 millones de dólares a Dinamarca tras la Segunda Guerra Mundial. En ambos casos, el interés estuvo vinculado a control territorial y proyección militar. Hoy el contexto es distinto, pero la lógica estratégica se mantiene: Groenlandia........
