Gatillo fácil
27 de junio 2026 - 03:08
Unos van a los conciertos a escuchar canciones. Otros acuden a las redes a escuchar ofensas. Los primeros vuelven a casa con una melodía en la cabeza. Los segundos regresan con una indignación nueva bajo el brazo. En Córdoba, durante el último concierto de Dani Martín, una niña de diez años, subida a los hombros de su padre, pedía subir a cantar con él al escenario. El cantante, en ese territorio de exageración y complicidad que es un directo, respondió con una broma y llegó a llamarla “maleducada”. Bastaron unos segundos para que comenzara la ceremonia contemporánea de la condena. Vivimos en la época del recorte. Ya no se juzgan los........
