Goodbye, Berlín
Roberto R. Aramayo
18/08/2026 a las 00:00h.Las distintas edades de la vida van determinando tus aficiones y costumbres. Conocí por primera vez Berlín en 1982 y poco después comencé a frecuentarlo ... con asiduidad, aunque Marburgo supuso un paréntesis en esas visitas, porque la pequeña ciudad visitada por Ortega y cuna del neokantismo tenía menos distracciones para llevar a cabo mis ediciones castellanas de textos kantianos. Con el cambio de siglo, mis estancias berlinesas fueron incrementándose de nuevo y me permitieron presenciar la evolución de una ciudad que siempre tuvo encanto, incluso cuando estaba cercada por un muro que la dividía en dos y separaba familias que seguían habitando el mismo barrio.
Como sucede con todas las ciudades de cierto tamaño, los atractivos de Berlín son muy distintos en función del barrio y para gustos están los colores, porque ahí está la gracia de que mientras unos no abandonan Friedenau o Charlottenburg, tampoco faltan los devotos de Kreuzberg y Neuköln. La gentrificación ha mermado el buen ambiente de un barrio tan simpático hasta hace dos décadas como Prenzlauerberg y los alquileres protegidos que permitían vivir con rentas bajas están dando paso a las viviendas turísticas, tal como los pequeños negocios de antaño se ven sustituidos por........
