A perro flaco… revolución a la vista en el transporte internacional
No corren buenos tiempos, no, para las empresas de transporte por carretera. A la demanda creciente de sus servicios por parte de particulares y empresas se opone una cuádruple restricción: la ausencia de conductores, el elevado coste de los suministros (caso del combustible), las restricciones medioambientales (el famoso ‘alcance 3’, huella de carbono de proveedores) y los sucesivos conflictos que dificultan entregas y plazos.
Pues bien, este último factor se va a ver aún más agudizado con un cambio normativo que verá la luz el próximo mes de julio y que invalidará la alternativa que, hasta ahora, muchas compañías estaban empleando para poder cumplir con los compromisos adquiridos con sus clientes.
Y bien, ¿de qué se trata?
Hasta ahora, cuando había algún tipo de pedido urgente cuya falta amenazaba con parar una cadena de producción, impedir una operación........
