El populismo irresponsable de Núñez Feijóo
Alberto Núñez Feijóo ha decidido deslizarse por la pendiente del delirio conspirativo adoptando la quincalla retórica de Santiago Abascal. La mercancía averiada del pucherazo, antaño patrimonio exclusivo del rincón más montaraz de la extrema derecha, identifica ahora el discurso del candidato de la sensatez.
La insólita pirueta presupone una rendición incondicional ante el populismo más ramplón. Quien se postulaba como el garante de la normalidad institucional prefiere abonar el peaje de la sospecha permanente, entregando la dignidad de las siglas tradicionales a cambio de un aplauso efímero en las tertulias más encendidas.
Sostiene la dirección popular que los manejos gubernamentales pretenden hurtar catorce actas parlamentarias mediante la manipulación del sufragio de la diáspora. Se habla de 2,6 millones de votantes alienígenas. Y se previene de una perversión electoral que pone en ridículo la posición del PP cuando el líder promovía en ultramar la doctrina solidaria de Fraga.
Apenas ha transcurrido un trienio desde que el propio Feijóo acudió a Buenos Aires mendigando el apoyo de la colectividad española en Argentina. Aquel peregrinaje sintonizaba con la arraigada sensibilidad de la migración gallega, una epopeya histórica que merece respeto y atención constante. El líder popular ensalzaba entonces la vinculación........
