Comprar el dip como política monetaria
La semana pasada le hice una pregunta a un amigo que no tenía una respuesta fácil: ¿qué haría caer realmente a este mercado?
Nos quedamos en silencio un momento. Y ese silencio, quizá, lo dice todo.
Porque llevamos meses con la misma película. Cambian los nombres, cambian los titulares, cambia el conflicto de turno —esta semana, incluso con intento de magnicidio incluido—, pero el patrón es siempre el mismo. Ruido geopolítico, incertidumbre, mensajes contradictorios… y, aun así, el mercado encontrando la forma de subir.
No es que no haya riesgos. Es que, de momento, no están siendo suficientes.
El mercado compró rápidamente la idea de que lo peor había quedado atrás, activó la narrativa de que la paz —aunque frágil— estaba más cerca, y provocó un rally de alivio hacia nuevos máximos históricos. Porque este mercado no necesita certezas.........
