Campaña electoral 29-N: la clave Shakespeare
Las campañas electorales no pueden contarse con números. Y los sondeos no escriben las estrategias. Las encuestas son datos que conforman una fotografía. Y el trabajo comienza cuando interpretamos la historia que cuenta esa imagen y las que han de venir después.
El nervio narrativo de la historia que culminará el 29 de noviembre está en que el principal adversario de Sánchez no es Feijóo, sino Sánchez. El presidente del Gobierno ha consumido, uno tras otro, todos los recursos que necesita para el combate. Ha consumido a sus colaboradores, a sus aliados, a su partido y a su credibilidad. Tan es así que, al final, hasta el propio Sánchez ha consumido a Sánchez.
Las transferencias de voto no sirven para entender la soledad de un dirigente cuando llega la hora de la verdad. Para eso está Shakespeare, para comprender la fragilidad. Ricardo III:
"Qué temo? ¿A mí mismo? No hay nadie más aquí".
El personaje tiene el poder y se encuentra en la noche anterior a la gran batalla. Pero el enemigo al que debe derrotar respira dentro de él. Exactamente así es como se agota un ciclo político, llega un momento en el que todo lo que permitió la conquista hace imposible la conservación.
Sánchez no construyó su liderazgo sobre una ideología, tampoco alrededor de una médula moral. Su gran cualidad es la resistencia y toda su habilidad termina donde acaba su posibilidad de controlar y confrontar. Es la arquitectura de una cárcel psicológica. Ricardo III:
"Ricardo ama a Ricardo; es........
