Lluvia fina de León XIV sobre esta tierra seca de ejemplos y liderazgo
Este viaje ha sido un catalizador del cambio en este país (¿no les parece?). El mensaje del Papa León ha caído en España como agua en tierra seca y se ha absorbido con sed, y no es sólo por el calor sofocante que hemos tenido, sino por la necesidad de agua fresca y liderazgos, que ha regado abundante en sus mensajes, en sus gestos, en los actos públicos. Sin charcos ni roturas (han sido menores las discrepancias y polémicas y escasos los boicots que se anunciaban -solo uno en la Sagrada Familia, neutralizado por los Mossos y sin demasiada trascendencia pública-) y el agua parece haber embalsado para los próximos tiempos.
Algunos discursos papales han sido no ya lluvia fina, sino auténticos chaparrones para un país, Iglesia, clase política, periodística o agentes sociales -ha habido para todos- necesitado de una ética del encuentro, como método para generar estabilidad y prosperidad frente a la polarización. Un mensaje por elevación al que no ha faltado belleza, poesía y música (¡qué cosas!, se ha vuelto a poner la verdad o la belleza como argumentos sin miedo al ataque por lo metafísico que rondaba las universidades hace 25 años). Tsunami Leone.
En conversación con el mundo contemporáneo, aquí y en su reciente encíclica, menciona ejemplos a seguir: por supuesto santos (como Santa Teresa de Jesús o san Juan de la Cruz), líderes de movimientos sociales........
