China entra por Valencia: la estrategia china en la industria automovilística europea
La joint venture entre Ford y Geely no es una noticia empresarial. La noticia es política: los fabricantes chinos quieren operar en Europa como un jugador local, no solo vender coches sujetos a las barreras al comercio o la suspicacia. Ford conserva una posición mayoritaria, pero la operación certifica la nueva fase de expansión china en Europa.
España se ha convertido en un destino preferente. Capacidad instalada, costes competitivos, logística y transición eléctrica explican por qué un número creciente de firmas chinas han puesto sus ojos en nuestro país. La inversión extranjera directa es buena noticia, pero plantea interrogantes. Por eso, la maniobra no es un apunte en la prensa salmón, sino un desafío para la geopolítica europea. Más aún cuando el automóvil ha sido la espina dorsal del empleo industrial, las exportaciones y la innovación.
En la vieja globalización, las empresas europeas aportaban tecnología, marca e ingeniería, mientras China ofrecía escala, bajo coste y mercado. La llegada masiva de alta tecnología china cambia el paradigma. El “China Shock 2.0” que anuncia The Financial Times apunta cómo sus bienes y servicios son ahora competitivos y de diseño. El coche eléctrico anticipa un ecosistema tecnológico de matriz china.
Porque la ventaja competitiva ha........
