Illa reivindica el futuro para mitigar la pérdida de fuelle de su gobierno
Salvador Illa acudió ayer al más básico de los manuales de márquetin político para dar impulso a la segunda mitad de su mandato al frente de la Generalitat.
Aconseja ese libro de instrucciones un acto de cierta solemnidad a medio partido para que el político de turno pueda subrayar de nuevo las bondades de su proyecto y el haber cumplido su palabra, justo cuando empieza a calar la idea entre el respetable de la pérdida de empuje e iniciativa de un ejecutivo.
Estas conferencias, como la de ayer, pretenden ser la escenificación de un punto y aparte. Un cambio de párrafo que ha de servir tanto para recapitular y dar sentido a lo hecho hasta ese momento como para anunciar nuevas maravillas que requerirán un plus de paciencia para hacerse visibles. ¡Sigan creyendo en mí y en los míos!
El lugar escogido fueron de nuevo las históricas Drassanes de Barcelona, el mismo escenario que en 2024 acogió al entonces candidato para que desplegara su oferta programática si alcanzaba la presidencia: acabar con la división de la sociedad catalana, recuperación de la normalidad y estabilidad institucional, focalización en la gestión y mejora de los servicios públicos. Si en 2024 el título de la conferencia era "Unir y servir", ayer Salvador Illa escogió como paraguas semántico para su intervención "El futur és aquí" (El futuro está aquí).
Lo cierto es que un balance queridamente objetivo de su mandato hasta la fecha, traspasado recientemente el ecuador, no necesita de recordatorios presidenciales. Illa ha cumplido con la recuperación de la idea de que la Generalitat sirve a todos los ciudadanos y no sólo a los que le han votado a él como presidente. El mantra del gobierno desde el primer día, y que sirve de firma de todas las campañas de la Generalitat, es "El govern de tothom" (El gobierno de todos). No es sólo pose, sino un acento que acompaña todos los discursos presidenciales y de sus........
