La nueva política energética tras el apagón
Como Santiago Apóstol, Pedro Sánchez cayó de su caballo tras el apagón eléctrico, algo sin precedente en nuestra historia democrática. El presidente ya ha demostrado en numerosas ocasiones que adapta sus políticas a la demoscopia y las encuestas fueron demoledoras. Dos de cada tres españoles culparon al Gobierno y a Red Eléctrica, que es una prolongación del Gobierno, del apagón.
La pasada semana el Gobierno aprobó la prórroga de la central nuclear de Almaraz, lo cual supone una enmienda a la totalidad a su política energética y a su hoja de ruta aprobada en el PNIEC. El decreto que se publicó en el BOE lo firmó Joan Groizard que modelizó personalmente el PNIEC, lo cual es justicia poética. Es una prórroga hasta 2030 y el debate nuclear volverá, aunque el lobby ecologista y antinuclear dentro del PSOE ha quedado muy debilitado tras esta decisión.
Para la mayoría de economistas, la decisión nos parece acertada, sin que eso suponga apoyar la energía nuclear. Las nuevas centrales exigen elevadas inversiones, ya que tienen un coste muy elevado y, en un país con tan buenas condiciones de sol y viento, no tiene sentido económico invertir en nuevas centrales nucleares y ese debate tiene poco interés práctico. El debate interesante es el que abrió Mario Draghi en su informe para recuperar competitividad en la economía europea, y los costes energéticos son........
