Mariano Rajoy nunca estuvo allí
La personalidad disociada de Mariano Rajoy como político es la que lo distorsiona todo. Acude, como ahora, a la Audiencia Nacional a prestar declaración por uno de los episodios más oscuros de la corrupción en España, y todos lo vemos como ese tipo afable, chistoso y divertido, que ha convertido su imagen en la de un monologuista de humor. También, claro, como el presidente eficaz y riguroso que evitó que España cayera en quiebra tras el desastre del zapaterismo. Debe ser un caso único en el mundo que se editen libros con las frases más divertidas de un presidente del Gobierno, muchas de ellas producto de un atropello monumental al pronunciar un discurso. "Bienvenidos al ‘Grandes éxitos’ del presidente. ¡Te reirás de todas sus ocurrencias!", como dice la sinopsis de uno de esos libros que incluyen sus frases más celebradas, como aquella de "España es una gran nación y los españoles muy españoles y mucho españoles".
¿Cómo va a ser posible que una persona así estuviera a la cabeza de un Gobierno que planificó una trama de comisiones ilegales para financiar campañas electorales, repartir sobres de dinero negro entre sus dirigentes y que, al ser descubierto, pusiera en marcha una operación parapolicial, financiada con fondos reservados, para destruir pruebas y atemorizar a los delatores? Parece imposible, pero esa es la realidad de lo ocurrido, que Mariano Rajoy era el presidente de........
