Cuando la liquidez se convierte en estrategia: el nuevo papel del capital circulante
Durante años, el capital circulante fue un ejercicio de eficiencia. Hoy es, cada vez más, una cuestión de resiliencia y de ventaja competitiva. El cambio no es menor. En un entorno marcado por la fragmentación geopolítica, la reconfiguración de las cadenas de suministro y el encarecimiento del capital, la gestión del circulante ha dejado de ser una disciplina táctica para situarse en el núcleo de la estrategia. La eficiencia, por sí sola, ya no es suficiente. Lo diferencial es la capacidad de anticipar tensiones y sostener la operativa en contextos de incertidumbre.
Las cadenas de suministro son el mejor reflejo de esta transformación. Durante años se optimizaron casi exclusivamente para coste y velocidad. Hoy se rediseñan para resistir. Resiliencia, sostenibilidad, diversificación geográfica y capacidad de adaptación han pasado a ser prioridades estructurales en un contexto de disrupciones logísticas recurrentes, volatilidad arancelaria y creciente fragmentación regulatoria.
Este giro también está elevando la complejidad operativa y la presión sobre la liquidez. El avance del nearshoring, el reshoring o la diversificación de proveedores obliga........
