Trump y el síndrome del piloto borracho
Un subidón para quienes aún confiamos en una reacción social e institucional que frene a Donald Trump, a la vista de sus declinantes índices de aceptación entre los ciudadanos. Cientos de miles de norteamericanos se echaron a la calle este fin de semana para denunciar sus desvaríos al grito de "No Kings" (No queremos reyes).
Nos previenen ante un César todopoderoso con alma de fascista, aunque preferimos hablar de "autoritarismo". Lo explica muy bien la filósofa norteamericana Susan Neiman ("El mal en el pensamiento moderno").
En el caso de Trump, ni siquiera mantiene unidos a sus seguidores del movimiento MAGA ("Make America Great Again"), que tanto recuerda a la Alemania de Hitler resentida por la paz impuesta a los "culpables de la Primera Guerra Mundial en........
