El PNV y la confiscación de la voluntad de Picasso
Ante el solicitado traslado temporal del Guernica importan los riesgos tangibles que lo desaconsejan. Los informes técnicos son contundentes y el Gobierno está obligado a preservar el patrimonio. Pero el lendakari y el presidente del PNV ven un problema de "voluntad política" en la parte intangible del culebrón.
Que a mayor gloria de la España plurinacional el nacionalismo vasco (y el catalán) haya sido declarado "especie protegida" por el Gobierno de Sánchez no autoriza a confiscar la voluntad de un genio. ¿De dónde han sacado que Picasso, el pintor malagueño, español y universal, quiso reflejar en el 'Guernica' un deliberado ataque a la nación vasca?
Es la cara oculta de la solicitud para que la obra abandone el Museo Reina Sofía y se exponga en el Guggenheim de Bilbao al cumplirse el 90 aniversario de la constitución del primer gobierno vasco presidido por José Antonio Aguirre. También se presenta como "un alegato por la paz". Pero para eso no hace falta mover el cuadro.
En la motivación está el fraude. Y el enésimo intento de tomarnos por idiotas a quienes estamos libres de "narcisismo colectivo". Eso palpita en la solicitud, amplificada en la visita de Pradales a la Moncloa, la de la consejera vasca de Cultura al ministro Urtasun, los actos del reciente Aberri Eguna (Día de la Patria Vasca) y este martes en el Senado (pregunta oral del PNV al ministro de Cultura).
A saber: "Sería una forma de avanzar en la reparación al pueblo vasco", dicen los solicitantes apelando a la "memoria histórica".
Esperemos que la petición de trasladar el Guernica (de octubre de 2026 a junio de 2027) no se convierta en la enésima exigencia del PNV porque entonces nada sería imposible. De momento, parece que solo el empoderamiento residual que otorga la condición de costaleros de Sánchez explica que los máximos dirigentes del PNV se atrevan a descontextualizar el bombardeo de Guernica y lo vendan como una sufrida gesta del pueblo vasco.
Mentira. Falso de toda falsedad.
El bombardeo de Guernica (26 de abril de 1937) perpetrado por la aviación de Hitler, como el anterior de Durango a cargo de la aviación de Mussolini, fueron dos episodios bélicos en la llamada campaña del norte de las facciosas fuerzas franquistas al ver que la conquista de Madrid iba para largo.
Pero ni la Legión Cóndor ni la Aviación Legionaria Italiana estaban movidas por odio a los vascos cuando descargaron sus bombas en el contexto de una guerra fratricida entre españoles. ¿A qué viene ahora pedirle al Gobierno, al modo Sheinbaum, el traslado ocasional del Guernica como "acto de reparación" de un presunto agravio al pueblo vasco como única parte ofendida por el fascismo y como si el Estado español fuera la parte agresora que ahora debe disculparse?
Picasso retrató en el 'Guernica' la tragedia de los españoles en guerra fratricida, no solo la del pueblo vasco
Peor todavía es la osadía de endosar a Picasso la intención de retratar solo el sufrimiento del pueblo vasco y no la tragedia de todo el pueblo español.
Nada tiene que ver el actual Reino de España, forjado sobre el cimiento democrático de la Constitución de 1978, con el bombardeo de una zona concreta de la España republicana en guerra, como otros igual de trágicos o más (Durango, Alcañiz, Getafe, Lérida, Málaga…) en otras zonas del país.
