Sólo por votar al PSOE, debería ser español todo el mundo
Funciona así: cuanto menos español te sientes, más españoles crees que hay en el mundo. Ser español no significa nada, y por eso puede parecerte bien que esta nacionalidad se expanda. Más gente es española con Sánchez, o sea, más gente es una cosa que no tiene importancia. Los nacionalismos se niegan españoles, la bandera se quema a veces y se descabalga de los balcones de los consistorios muy a menudo. "No me he sentido español ni un sólo día de mi vida", dijo Fernando Trueba. Ser español está mal visto en España, en media España. Recuperó Sánchez Dragó esta cita de un fulano: "Si odia España, es español". Ahora, si no le importa España lo más mínimo, también.
La ley de nietos quiere dar el voto a miles de personas a las que no les importa España. Pueden no haber estado en nuestro país nunca, y quizá no vengan jamás a hacerse fotos con la Giralda. En el Mundial, a lo mejor iban con Francia o Portugal. En Twitter, no siguen a Pedro Sánchez. No saben quién es Ayuso. No saben cómo se llama el principal partido de derechas de España. A lo mejor creen que la tortilla de patatas lleva canela. Con todo, el gobierno quiere que todas estas personas voten en unas elecciones generales. Su voto valdrá lo mismo que el tuyo, que no te lees los programas de los partidos, pero al menos sabes qué partidos se presentan. Sabes qué es el PACMA.
Ningún nacionalizado súbito por causa de abuelo va a votar al PACMA nunca. Ahí vamos viendo cómo se pervierte nuestra democracia.
El gobierno de Pedro Sánchez practica lo que Frédéric Bastiat cifró como "lo que se ve y lo que no se ve". Este pensador francés explicaba en el siglo XIX las cosas con gran claridad. El político necesita una superficie de juego, y un doble fondo para su intención........
