Volvámoslo fiesta
Pico y Placa Medellín
Pico y Placa Medellín
Pico y Placa Medellín
Pico y Placa Medellín
Pico y Placa Medellín
Pico y Placa Medellín
Pico y Placa Medellín
Por María Clara Posada Caicedo - @MaclaPosada
Hay una frase muy colombiana que resume parte de nuestro problema con el dinero público: “lo que no nos cuesta, volvámoslo fiesta”.
El final del gobierno de Gustavo Petro dejó una discusión incómoda sobre la calidad del gasto estatal. Durante 2025, una revisión publicada por El Espectador encontró contratos por más de $226.000 millones para eventos y cerca de $68.000 millones para pauta oficial. Otra investigación, basada en datos del Secop, denunció que la contratación por prestación de servicios en los ministerios pasó de 11.851 puestos en 2022 a 18.685 en 2025. A eso se sumaron cuestionamientos por viajes, tiquetes, estructuras paralelas de contratación y servicios externos. No todo contrato es despilfarro ni todo viaje es innecesario, pero el volumen obliga a preguntar: ¿quién cuida la plata que no siente como propia?
Hace casi cincuenta años, James Buchanan, Premio Nobel de Economía, formuló una respuesta inquietante. En Democracy in Deficit explicó que no debemos imaginar al Estado como una familia perfecta administrada por un padre omnisciente y desinteresado. En el Estado hay políticos que quieren ganar elecciones, funcionarios que desean conservar poder, grupos que buscan........
